Las construcciones con piedra seca tienen un gran valor histórico, hace ya muchos siglos que se utiliza como sistema de contención de tierras y son un auténtico referente identitario en muchos territorios. Existe una amplia red de explotaciones de piedra que nos ofrecen diferentes colores y topologías de piedras que se pueden adaptar a los gustos y necesidades de cada cliente.   En general los muros los podemos clasificar inicialmente en dos:

  • Muros de piedra: Con este sistema podemos conseguir frenar el paso del agua de la lluvia, reteniendo la humedad y previniendo la erosión, ganando así terreno en lugares donde existe una fuerte pendiente que hace necesario la creación de muros para poderlo optimizar. 
  • Muro de rocalla: Es una solución que consiste en la creación de un jardín combinando piedras y plantas, ofreciendo así una visión original, innovadora y elegante del jardín. Se consigue de esta manera crear un espacio muy libre y natural. Este sistema solo sirve para la contención de tierras, no es una solución aplicable cuando buscamos una alta verticalidad, ya que la construcción tiene que realizarse con niveles de pendiente de 70º como máximo.